LA RECOVA O PLAZA DE ABASTO
Paralelamente habían comerciantes no autorizados que ofrecían su productos por las calles, “canasteándolos”. Muchos de estos “clandestinos”, se sentaban desvergonzadamente en la Plazuela La merced junto a sus mercaderías esperando la llegada de “caseras”. Un bando del año 1698 trató de corregir este comercio callejero, que resultaba bastante insalubre, ordenando que todo abasto se vendiera en la Plaza del Rey.

En 1795 el Gobernador don Ambrosio O’ Higgins instruía por escrito al subdelegado de La Serena “el útil establecimiento de recova se establecerá cuanto antes...” No fue posible dar cumplimiento a tales instrucciones , hasta que el 19 de mayo de 1810 la Municipalidad determinó la construcción de una plaza de abastos. Ofreció un aporte $3.000, a quien quisiera construirla y gozar del arriendo de puestos de venta durante diez años. Don Gregorio Cordovéz y don Pablo Garriga se comprometieron a construir dicha plaza de abastos bajo las expresadas condiciones. Sin embargo, no pudieron cumplir. Recién el 27 de mayo de 1844 se publicó por bando, el reglamento de la recova.

Hacia 1871 se mejoraron las instalaciones existentes en la recova, completándose un edificio de un piso, consistente en una construcción perimetral de adobe con cuatro portadas similares, al centro de cada fachada. Su espacio central, con pabellón poligonal de madera, se conectaba por cuatro corredores con el exterior. Sus fachadas estaban decoradas con motivos neo-clásicos en madera. Debido a su mal estado de conservación fue remodelado entre 1926 y 1930, quedando cómodo e higiénico. Lamentablemente fue demolido hace pocos años, a raíz de los daños que le ocasionó el fuerte sismo de 1975.

En 1983 se construyó la nueva recova en el estilo desarrollado en el marco del Plan Serena. Sus dos patios están destinados a artesanía, en un segundo piso hay restoranes y en los locales exteriores se expenden alimentos.

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